La eurodiputada defiende la economía circular como “la mejor solución para abordar el problema de las masas de aguas subterráneas y corregir el estrés hídrico”
Crespo pide priorizar la modernización de las redes urbanas y promueve ríos vivos con infraestructuras de regulación en sus cabeceras
La eurodiputada y portavoz de Agricultura del Partido Popular europeo, Carmen Crespo, ha sido la encargada de defender una nueva política hídrica durante el debate de la iniciativa ‘Estrategia Europea de Resiliencia del Agua’ que ha tenido lugar hoy en las distintas Comisiones de Medio Ambiente y Agricultura del Parlamento europeo.
La eurodiputada ha iniciado su intervención diciendo que “en los últimos años Europa ha planteado directivas de agua que han venido solo a restringir con unos objetivos que han frustrado las necesidades y al ser elevados no se han podido cumplir por falta de medidas adicionales”.
Al hilo de ello, Crespo ha defendido “la necesidad de cambiar esa tendencia impulsando una nueva directiva de agua específica para combatir los efectos de una sequía que hoy ya impacta sobre el 45% del territorio de este conteniente y afecta seriamente en las regiones del Sur”. A su juicio dicha normativa debe contemplar “un mix de soluciones innovadoras para abordar el problema de descenso que sufren las masas de agua subterráneas, a fin de corregir ese estrés hídrico”.
A este respecto, la eurodiputada popular ha incidido en que “es crucial que esta nueva directiva europea apueste por la tecnología innovadora, por la investigación y el desarrollo de soluciones sostenibles que ya hay en materia de agua”.
Asimismo, Crespo ha incidido en que “Europa debe abrirse a la economía circular a través de las aguas regeneradas y a la desalación” ya que ello vendrá a “dar nuevas posibilidades para el presente y el futuro de los europeos, así como nuevas fuentes hídricas que vendrían a contribuir a la recarga de los acuíferos subterráneos y ser una “hucha” para el futuro de los europeos y los sectores productivos estratégicos como la agricultura o la industria”.
Por otro lado, Crespo ha incidido en “la necesidad urgente de priorizar la modernización de las redes urbanas, ya que están obsoletas y son las causantes del más de 16% de las fugas de agua potable que se producen, por ejemplo, en regiones como Andalucía”.
De otra parte, la eurodiputada ha explicado que “las medidas hídricas no pueden estar solo basadas en la naturaleza se precisa contar con la ingeniería puntera para el impulso de infraestructuras que nos permita equilibrar y dar seguridad hídrica a Europa”. De ahí que se haya referido a la idea de “recoger fórmulas de restauración de cauces en las directivas del agua y en su idea de mantener ríos vivos, pero con infraestructuras de
regulación en sus cabeceras para dar seguridad, restar inundabilidad y mantener una buena biodiversidad de los cauces”.
Por todo ello, la eurodiputada andaluza ha recordado que “hay que dotar de perspectiva hídrica y gobernanza a los fondos europeos, especialmente al Restore y los Next Generation, ya que ellos vendrán a contribuir a esa obra pública clave para mitigar la sequía”.
Por último, Crespo ha destacado, también, el papel crucial que debe jugar el sector agrícola en la nueva directiva del agua. Y es que, a su juicio, “estas medidas deben venir acompañadas del impulso de las nuevas prácticas genómicas, esenciales para bajar la huella hídrica y mejorar la sostenibilidad del sector agrícola ante los retos del cambio climático”. Todo ello contribuirá de forma especial en esa Brújula de la Competitividad en la que está trabajando la nueva Comisión europea para lograr alcanzar un mayor nivel de resiliencia.