El equipo de gobierno de Cantoria ha vuelto a demostrar que sus intereses personales están por encima del bienestar de los vecinos. Mientras 20 municipios afectados por la DANA recibirán financiación íntegra de la Diputación de Almería para reparar daños en infraestructuras y servicios esenciales, el Ayuntamiento de Cantoria ha decidido, incomprensiblemente, dar la espalda a esta ayuda y no asistir a la reunión convocada por la Institución Provincial.
La Diputación Provincial ha anunciado que asumirá la totalidad de la aportación municipal que cada ayuntamiento debía realizar para acogerse a estas ayudas, adelantando el 100% de la inversión y ofreciendo asistencia técnica y jurídica. Un total de 4 millones de euros serán distribuidos entre los municipios afectados, garantizando que puedan acometer las reparaciones sin coste para sus arcas.
Sin embargo, Cantoria ha decidido desmarcarse de esta oportunidad. Javier A. García, presidente de la Diputación, ha expresado su sorpresa ante la ausencia de los representantes municipales, afirmando que no entiende cómo pueden rechazar una ayuda que beneficiaría a su pueblo y a sus vecinos. Y tiene razón.
¿Qué explicación dará la alcaldesa a los cantorianos? ¿Cómo justificará su falta de interés en la reconstrucción del municipio tras los daños sufridos? Esta actitud irresponsable demuestra que el orgullo y la soberbia del equipo de gobierno están por encima de los intereses de Cantoria. Mientras otros municipios aprovechan la oportunidad de mejorar sus infraestructuras, Cantoria queda atrás, víctima de la pasividad de quienes deberían luchar por su futuro.
Los vecinos merecen respuestas y, sobre todo, un gobierno que trabaje por ellos, no que los deje atrás por capricho político.